
Señales:
‘…El mundo, tiene dos tipos de personas. Y cuando ocurre algo afortunado, los del primer grupo, lo consideran más que suerte, más que casualidad. Lo consideran una señal. Una prueba de que hay alguien ahà arriba cuidando del ser humano. La otra gente lo considera pura suerte, un feliz giro del azar. Seguro que la gente del segundo grupo esta observando esas catorce luces con recelo. Para ellos la situación esta mitad y mitad, podrÃa ir mal o bien. Pero en el fondo, sienten que pase lo que pase, están solos. Y eso, les llena de temores. Si, es lo que piensan.
Pero luego hay cantidad de gente del primer grupo, que cuando observan esas luces, están viendo un milagro, y en el fondo sienten que pase lo que pase habrá alguien hay arriba para ayudarles, y eso les llena de esperanza.
Lo que debes preguntarte es en que grupo estas tu. ¿Eres de los que ven señales, ven mÃralos?. ¿O crees que la suerte de la gente es aleatoria?…. o planéatelo asÃ, ¿es posible que no existan las coincidencias?…’
Vale joder, ya lo he pillado. No se a ti, pero a mi me ha pasado muchas veces. Esa sensación de que la maquinaria se ha vuelto a poner en marcha, que hasta la acción más sencilla, puede dar lugar a algo muchÃsimo más complejo. Que las cosas dejan de responder a un azar, para ir a encontrarse en un punto concreto. Es como ver el final de una serie, o de una pelÃcula, en la que el guión era un puzzle. Sabias de sobra que algo estaba pasando, pero no tenias ni idea de cual iba a ser el final.
No es la primera vez que me pasa, y supongo que no será la ultima. Parece que el universo se pone a favor o en contra de aquello que quieres, o que no quieres, jugando con sus reglas y dejándote a ti de mero espectador. Cosas que surgen solas, iniciativas que nunca pensante en tener, cambios y corazonadas. ¿Realmente llevan a algún sitio?, pues solo el tiempo lo dirá, pero las anteriores veces que he sentido lo mismo, si que llevaron a un puerto en concreto, veremos donde para esta vez.
Y en el fondo no puedo quejarme por que me encanta, es como estar viendo en tercera persona una pelÃcula, estar intrigado por ese final apoteósico. Algunas veces el final se queda a medias, y el camino hasta él, era mucho mas interesante que el propio final en si… Otras veces, dicho final supera con creces todas tus expectativas, y es entonces cuando vuelves a darle vueltas a las cabeza, y vuelves a plantearte una y otra vez en cual de los dos grupos estas, si todo pasa por una razón en concreto, o si todo deriva del puro azar.
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