Hay noches en las que es mejor pararse y echar la vista atrás. HacÃa ya mucho que no hacia esto y cuando pasas largas temporadas sin hacerlo, puede que incluso te resulte mas difÃcil. Asà ves una nueva perspectiva, una nueva forma de mirar las cosas. Ves como han evolucionado historias que hacen un mes te parecÃan prácticamente imposibles, o quizá ni siquiera se te pasaban por la cabeza. Algo tan lejano, algo tan extraño…
Cuando analizas poco a poco como han ido surgiendo las historias, te vienen a la cabeza mil y una preguntas. Pero sobre todo el porque de la situación en la que ahora mismo te encuentras, de la que ahora mismo eres participe. ¿Es solo para aprender algo?, o ¿traerá consigo una historia aun más importante?. La experiencia en estos casos es un grado, pero nunca puede ser un detonante o lo que te marque el camino a seguir. Muchas veces, aunque la historia se repita, tienes dos caminos, uno ya sabes donde llega, ya sabes lo que hay y ya sabes de sobra como andarlo. El otro es nuevo, puede ser mejor o peor, eso nunca se sabe… pero nuevo en todo caso.
Esta es una de esas noches en las que me encantarÃa soltarlo todo de golpe y que las cosas salieran solas. Quedarse agusto contando todas esas pequeñas cosas que dan vueltas y vueltas en mi cabeza, que prácticamente no tienen solución, pero que son ya casi permanentes allà arriba. Y es que he de reconocer que el volver al punto de partida me jode muchÃsimo, pero a veces no nos damos cuenta que cuando volvemos a ese punto de partida después de varias experiencias… somos un poco más maduros, con un poco mas de experiencia, por tanto tenemos también una seria ventaja con respecto a la primera vez.
Siempre he creÃdo que el destino pone ciertas pruebas, ciertas situaciones que tienes que superar por cojones. Siempre he sabido cual era la mÃa, siempre lo he pensado y siempre he tenido la sensación de que un dÃa se volverÃa a repetir para poder superar esa batalla, de un modo u otro. Y creo que no me equivoco, que no voy muy desencaminado. Resulta que volvemos poco a poco al punto de partida, de poco a poco volver a sentir algo que por un momento creà olvidado completamente. Pero ahora las cosas son muy distintas, aunque haya un marco común… casi casi no puedo ni siquiera comparar unas historias con otras, no serÃa justo.
Muchas veces siento no poder hacer que las cosas sean más fáciles, que todo salga sobre ruedas. Me encantarÃa que asà fuera. Me encantarÃa no quedarme sin palabras de apoyo en los momentos mas inoportunos. Me encantarÃa saber que decir en cada momento para arrancarte una sonrisa, pero por desgracia no siempre es asÃ, no siempre una promesa se puede cumplir o no siempre las cosas salen como planeamos. Pero hasta entonces, la duda, la curiosidad por saber que es lo que viene después, me tiene intrigado. Supongo que en el fondo, allà en un esquina, sigue vivo el sentimiento de que todo se solucionara, de que encontraremos una solución como por arte de magia… y que esa solución será algo bueno, muy bueno.
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Es lo que tiene la vida, tropiezos y pasos. Si todo fuese fácil no tendrÃa gracia y nunca crecerÃamos ni evolucionarÃamos como personas. Nos educan para temer al cambio y para querer tener todo agarrado y seguro, pero nada es seguro, lo único seguro es que tú eres el que está viviendo tu vida y de tus propias decisiones dependerá el cómo sea esa vida. Ãnimo.
Caerse, levantarse, insistir, aprender.
Con la de veces que habremos dicho los dos… por aquà no vuelvo a pasar !!!
Ains Jesú, qué valóh hay que tener :)