Cuando Ico salió en 2001 para PS2, poca o ninguna cuenta le eché a este título. Resulta que con los años y el boca a boca, habían pintado este juego como una obra maestra, un punto de referencia en PS2 y casi en todo el mundo artístico videojueguil. El caso es que mi curiosidad se despertó, pero entre consolas de nueva generación y descatalogaciones, no fui capaz de hacerme con el mismo, así que estaba claro que en su edición HD iba a caer, para poder jugar y disfrutarlo tranquilamente y sobre todo saber, si realmente es tanto como dicen, o esta sobrevalorado.
El caso es que el juego tiene una parte estética muy icónica, muy llamativa aunque con una bse poligonal de la época de PS2. La HD le sienta muy bien y si bien se nota el salto generacional, estamos ante un trabajo bastante conseguido y una calidad artística buena, que para no es sobresaliente, porque se queda las puertas de todo: Nos muestro como podrían ser los malos, como podrían ser los personajes y al reina final, pero no va más allá, no continua y su poca duración (escasas 4 horas y media), no dan para más. Ico propone un mundo en el que no bucea, en el que no se inmiscuye, cosa que es una auténtica pena. Solo vemos las pinceladas de como es, o como sería el mundo de fantasía del chico con cuernos.
El caso es que esto también es su fuerte: Su simpleza, sus puzzles, el sentimiento de que estamos perdidos y que tenemos que avanzar… todo eso también hace grande a Ico, aunque nos quedamos con ganas de más. Toca la fibra sensible de los jugadores clásicos, salva a la princesa por encima de todo, resuelve puzzles y avanza a la siguiente zona. Y aunque reconozco que todo lo que he visto y lo poco que me han contado de este cuenta de fantasía me ha encantado tal y como esta, me hubiera gustado una narrativa (que no guión) más desarrollada, más datos contados, saber al final que es lo que esta realmente pasando, sin tener que recurrir a una novela o algo exterior que no tiene nada que ver con el juego.
Como también fallan las cámaras, demasiado. No se si en la versión de PS2 ocurría lo mismo, pero en esta, en la HD de PS3 las cámaras son un suplicio. Más de una vez nos encontraremos con unas perspectivas muy incomodas para los saltos o posiciones que dejan objetos entre Ico y nosotros, ocultándolo por completo y preguntándote a ti mismo, como han podido cometer semejantes fallos. Y como pasa con muchos juegos de PS3 (no me preguntéis la razón pero lo tengo comprobado, sobre todo cuando son reediciones) las cámaras se vuelven el mayor fallo de todo lo que nos podemos encontrar.
El caso es que aun así Ico es un juego muy bonito, con una estética y una simpleza que es a la vez su encanto y su defecto. Que nos deja con ganas de mucho más y de más horas de juego. De perderte buscando las armas secretas o descubrir una pared secreta que poder mover. De que se hubieran sumergido más en la historia, en sus personajes y en sus detalles. Ico es un clásico y si bien muchos se olvidan de mencionar que tiene fallos y quizás lo glorifican demasiado, es cierto que a día de hoy, más de 10 años después sigue siéndolo y eso lo dice todo sobre este título.
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