En la última Gamescom, Sony destacó por hacer varios anuncios de juegos nuevos que se salían de la tónica de los títulos comerciales. Si bien estos títulos están siendo diseñados por sus estudios internos, parece ser que la firma japonesa está interesada en acercarse a los estudios más modestos y creativos: los llamados estudios indie.
Adam Boyes, el videpresidente de desarrollo de SCEA, ha hecho una serie de declaraciones a este respecto para Gamasutra.
En Sony siempre estamos buscando cosas que la gente no suele hacer normalmente. Cosas con un componente artístico muy fuerte. Realmente queremos hacerlas y tenemos una plataforma fantástica para alojar ese tipo de contenidos.
No me importa pagar $10, $15 ó $20 por algo sabiendo que su creador ha puesto su vida y su trabajo duro en ello. Si es algo que realmente logra destacar del resto de cosas que hay, eso siempre nos hace crecer.
Si encontramos un desarrollador, un proyecto, nos lo enseñan y si nos gusta les pagamos el resto del desarrollo. Lo que me gusta de nuestro sistema es que a partir de ahí el estudio ya depende de sí mismo para publicar el trabajo en nuestra plataforma y la IP permanece en manos del estudio que la ha desarrollado.
También comentó temas más peliagudos, como el de la financiación de dichos trabajos.
El techo de Sony es de $500.000. Podemos llegar a pagar más, pero realmente ese es nuestro techo de gasto. Vemos un concepto, creemos en el desarrollador y lo supervisamos de vez en cuando, pero no le ponemos las manos encima.
El ejemplo más claro de este tipo de trabajos es el Journey, un juego pequeño pero con un trabajo artístico detrás absolutamente espectacular que salió a la venta hace poco para la PSN en exclusiva.
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