Las pruebas no engañan y, según los propios rankings de Diablo III que maneja Blizzard, el top de jugadores está lleno de records imposibles de cumplir para un ser humano. Literalmente.
Hace relativamente poco, Blizzard puso a disposición de todos los jugadores los perfiles de los personajes. Allí, se pueden ver los records de los jugadores, como oro recopilado, avance del personaje dentro del juego, elites con los que ha acabado… Unas estadísticas completas y que el propio juego registra en tiempo real.
La siguiente estadística está tomada de ese ranking y muestra la cantidad de enemigos elite que han muerto desde que el personaje está en activo.
El primer clasificado ha eliminado a 398.392 enemigos elite. Imaginemos que, dedicándonos exclusivamente a eso hemos tardado una media de 10 segundos en terminar con cada uno de estos enemigos. Eso nos da un total de 92,2 días de juego continuo. El problema es que Diablo III salió el 15 de mayo y no han pasado todavía 90 días desde entonces. Eso sin contar con las desconexiones de los servidores por mantenimiento, aún en el supuesto de que haya varias personas con la misma cuenta y se turnen para jugar sin descanso.
Juntemos eso a más evidencias como porcentajes de obtención de oro superiores al 260% o que los personajes se hayan quedado estancados en la dificultad Pesadilla nos da una sencilla conclusión: o son bots, personajes manejados por un programa sin descanso a fin de conseguir oro y objetos, muy usados pero totalmente prohibidos en los juegos de Blizzard; o se trata de cheaters (tramposos) que se aprovechan de fallos del juego (exploits) o que directamente usan software propio para obtener ventajas.
Lo asombroso de toda esta historia es que, incluso con esta abrumadora evidencia, Blizzard no ha baneado a estos jugadores, sino que siguen manteniendo sus cuentas y “jugando” a Diablo III.
Entre los problemas de contenido, los tramposos y la reciente brecha de seguridad, a Blizzard no le paran de crecer los enanos.
Fuente