Después de unas merecidas vacaciones, vuelvo a dar señales de vida. Definitivas o no, vuelve a empezar el año y de nuevo volvemos a poner las cosas en su sitio. Aprendiendo cosas nuevas y dejando de lado otras viejas. Pero hay cosas que nos persiguen. A mi por ejemplo, no es la primera vez que me lo dicen, ni seria la ultima. Cuando alguien me soltó exactamente la misma frase de hace unos años, fue como un dejavu. Fue como saber que ese es uno de mis problemas, y que a base de golpes y ostias contra el suelo tienes que solucionarlo. Si, lo reconozco, como tantas otras cosas… soy una persona que aprende a base de palos, de los gordos ademas.
Y es cuando llegas al extremo, cuando tu cabeza esta apunto de explotar por el continuo movimiento de ideas de una lado para otro, cuando gritas basta. Quieres que todo, absolutamente se pare en ese momento y sin contemplaciones. ‘Se acabo, fuera, quédate en blanco, no quiero saber anda de nadie, nada del mundo..’. te lo repites una y otra vez hasta que a base de engañarte a ti mismo, lo consigues. Dejas la mente en blanco, borras la pizarras y suspiras. Y por suerte ahora vuelve a estar aliviado. Aunque cuando estas así, sabes que eres peor persona. Vas mas a tu bola, con lo que te conviertes en egoísta al mirar mas por ti mismo que por los demás. Pasas de todo y de todos y te centras en llevar el día a día lo mejor posible, en conseguir tus sueños, sin mirar a izquierda o derecha, para que no te afecten cosas que siguen en el aire. Ese es otro de mis defectos, el egoísmo y no precisamente material.
Demasiadas vueltas a los mismos temas, demasiados pensamientos que no llegan a ninguna parte. Muchos años removiendo la masa cerebral para al final solo darte cuenta que seguramente… si no la hubieras removido tanto, las cosas te hubieran salido mucho mejor. Y no, no es una cosa que puedas evitar, por desgracia, pero es una de esas cosas, que ahora que lo sabes, que ahora que te das cuenta… puedes intentar ponerle remedio a toda costa. Las decepciones no vienen solas, pero las ilusiones al final si que lo están. Que historia más irónica y que punto sin retorno mas extraño. Yo, que lo hubiera dado todo, ahora ya no tengo nada. La vida es irónica, la suerte también y el destino algunas veces es demasiado retorcido. Hoy soy yo el que escribe la historia, hoy soy yo el que dice que se termina aquí. Es tiempo de borrar y comenzar a escribir otras vez…
Jota Watakshi tiene
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Juegos, cine y series desde el punto de vista más geek, 26 años siendo un friki y más de 10 en la blogosfera. Creador de Watakshi.net / Revogamers.net entre otros.