Título: Ip Man
Título original: Yip Man
Dirección: Wilson Yip
País: Hong Kong. Año: 2008.
Duración: 108 min.
Género: Artes marciales.
Interpretación: Donnie Yen( Ip Man), Simon Yam (Zhou Qing Quan), Ka Tung Lam (Li Zhao), Hiroyuki Ikeuchi (Miura), Siu-Wong Fan (Jin Shan Zhao).
Guión: Edmond Wong
Estreno en Hong Kong: 10 diciembre 2008
Sinopsis : Ip Man fue el maestro del para muchos mayor experto de artes marciales: Bruce Lee. Mucho antes de ser su maestro, Ip Man se convirtió en un experto de la técnica Wing Chun. Cuando Japón invade China en la Segunda Guerra Mundial, Ip se convertirá en un símbolo de resistencia para su pueblo.
El cine de artes marciales ha sido desde siempre uno de los géneros más prolíficos del cine Hongkones, teniendo su época dorada entre los setenta y finales de los ochenta, con gente como Bruce Lee, Jackie Chan o Gordon Liu. Sin embargo, con la llegada de los 90 el género entró en decadencia ante el auge del cine policíaco que plagó las carteleras locales. En los últimos años se ha intentado recuperar el género, siendo destacable el dúo actor/director entre Donnie Yen y Wilson Yip. Entre su filmografía mutua encontramos la cinta que nos ocupa: Ip Man.
Seguramente pocos lo conocerán, pero Ip Man (aka Yip Man) fue el maestro del legendario Bruce Lee. De esta forma, en la cinta se nos presenta una pseudobiografía de parte de su vida, concretamente el periodo correspondiente a la ocupación japonesa de China. El que espere encontrar un relato fiel de la vida de Ip man, no lo va a encontrar en esta película. Sí que es cierto que se cuentan ciertos momentos reales de su vida, pero Wilson Yip se toma grandes licencias a la hora de representar el personaje y su vida. Y es que se nos presenta a Ip Man como un héroe nacional, capaz de enfrentarse a los invasores japoneses en la defensa de la patria, visión que dista bastante de la realidad. En cierta medida, este planteamiento hace que la cinta tenga un argumento entretenido y justifica las abundantes secuencias de acción de la misma, pero por otra parte muestra un excesivo maniqueísmo entre el oprimido pueblo chino y el abusivo ejército japonés (algo que no pilla de nuevas en un cine tan politizado como el chino, más cuando se trata un tema tan sensible como este). En general el argumento está bastante bien llevado, aunque resulta bastante predecible y se echa en falta un mayor desarrollo de los personajes.
Al margen de toda la componente ideológica de la historia, gran parte del peso de la trama recae sobre el Kung Fu. Por tanto, las peleas durante la película son abundantes, eso sí, son peleas muy técnicas. Que nadie espere las acrobacias de Jackie Chan, o los irreales movimientos de La Casa de las Dagas Voladoras. Lo que hay aquí es Kung Fu puro y duro. Y todo bajo la batuta de uno de los mejores profesionales del cine de artes marciales: Sammo Hung (otro día hablaré más a fondo de él, en España es conocido fundamentalmente por la serie Martial Law).
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Muy destacable es el reparto de la cinta, encabezado por Donnie Yen, al que en occidente se le conoce por algunos papeles secundarios (Blade 2, Los rebeldes de Shangai), pero que podría decirse que es el mejor especialista en artes marciales del cine actual (con permiso de Jet Li). Lleva a cabo una actuación más que convincente, escenificando a Ip Man como uno hombre sosegado y a la vez muy preocupado por la situación que está viviendo su país. Simon Yam (Election, SPL) da vida al compañero de negocios de Ip, en un papel correcto aunque le falta algo más de presencia en pantalla. El que sorprende muchísimo es Ka Tung Lam, habitual villano en otras películas (Election 2, Infernal Affairs), y que cambia completamente de registro para interpretar al jefe de policía que se encuentra en la difícil tesitura de ayudar a su gente a la vez que se ve obligado a colaborar con los japones. El resto de secundario, bastante cumplidores, para formar un reparto muy consistente.
Al margen del mensaje nacionalista que lleva la cinta (y que a fin de cuentas Hollywood mete en todas sus películas, y nadie le dice nada), y de las licencias que se toman con los personajes, Ip Man supone un buen intento de recuperar un género como el de las artes marciales a través de un personaje tan legendario como este. Los que esperen una cinta de peleas pura y dura quizás se decepcionen, pero para los que busquen un buen equilibrio entre una historia bien llevada y peleas realistas, están ante su película.