En 2008 un nombre en clave saltaba a la palestra para PS3, Gravité. En 2012, ese proyecto se llama Gravity Rush y es desde ya, es uno de los mejores juegos del catálogo de PSVita. Y no, no estoy exagerando. Podría decirte que es del creador del primer Silent Hill (el diseñador japonés Keiichiro Toyama) o que tiene los estándares de las grandes consolas en duración y jugabilidad, o que el concepto de la gravedad no estaba tan bien utilizado de Super Mario Galaxy… Pero vamos con el Análisis de Gravity Rush más en profundidad:
Pero lo cierto e importante es que el mundo de Kat es entretenido y divertido. Con una historia divida por capítulos, que nos puede durar perfectamente 10 horas si vamos muy a saco en las misiones principales, y mucho más si nos paramos a descubrir todos los secretos que tiene el juego, que no voy a desvelar, pero que podréis haceros una idea gracias a los logros del mismo. El comic y las escenas creadas con el motor del propio juego se funden para contarnos una historia con doble sentido, donde al comenzar no sabremos si somos la chica buena o la mala o ni siquiera donde estamos realmente.
Gravity Rush se presenta como una apuesta original, para jugar con la gravedad y poder ‘posarnos’ en todo tipo de paredes o superficies independientemente del plano en el que estén. Eso si, con un tiempo determinado, que podremos ir aumentando. Con esta premisa y con una amnesia de caballo se nos suelta en una ciudad semiderruida, donde faltan ‘cachos’ de la misma por una extraña tormenta gravitatoria. Nuestra misión será encontrar el resto de la ciudad y traerla de vuelta esté donde esté, mientras recuperamos nuestra memoria y conocemos a los ciudadanos de la misma. Un Hack n’ Slash gravitatorio, lo definiría yo.
Así, tenemos una ciudad que tendremos que ir desbloqueando, con lo que el juego cada vez gana en mapeado conforme terminamos capítulos. Además de la ciudad principal, tendremos ‘mundos’ alternativos, conocidos como grietas, que cambian completamente la estética del juego y que nos aportan una variedad necesaria hoy en día. Y apra desplazarnos por la ciudad central, tendremos varias formas, una las alcantarillas, otras los transportes de la propia ciudad, como el tren o los teleféricos y la tercera opción, es con nuestras propia habilidad de volar.
Con todo, el modo historia de Gravity Rush es divertido, ameno y entretenido, deberemos buscar gemas para poder subir de nivel nuestra habilidades, arreglar localizaciones de la ciudad, hablar con los cuídanos (que por cierto, es muy importante para enterarnos de detalles sobre la historia), protegerlos, derrotar a jefes de final de fase (en este caso de mundo) y además de todo, una serie de desafíos de habilidad (en los que aganremos medallas de bronce, plata u oro y donde podremos compararnos con jugadores de todo el mundo), en los que deberemos hacer carreras contrareloj (y gravedad), salvar ciudadanos en un tiempo dado, matar de una forma especial a los Navi, etc, etc
Todo ello hará que aunque terminemos el modo historia, podamos continuar para mejorar a Kat hasta el máximo, hacernos todos los desafíos o volver a alguna de las grietas por si nos hemos dejado algún ‘secreto’ (y creedme que volveréis). Si, el juego se queda ‘abierto’ con todas nuestras habilidades y gemas una vez que lo terminemos, así que podéis hace el cafre con la gravedad para rato.
Blogger desde 1999, emprendedor desde 2005 y friki desde siempre. Creador de Revogamers, Watakshi y emprendedor en REVO3. Amante de los videojuegos, el cine y la música desde que tengo uso de razón.
Un comentario en “Gravity Rush”