Ayer por fin pude ponerle las manos encima al Wii Motion Plus y por consiguiente, a este nuevo Wii Sport. Y tengo varias cosas que decir, algunas buenas y otras que me han dado coraje de este ultimo movimiento de Nintendo. Pero voy hacer un poco de historia sobre mi carrera videojueguil, por si no, luego los fanboys me tachan de anti-nintendo, y nada más lejos de la realidad.
He sido ‘de Nintendo’ toda la vida, desde la época de Nes, he tenido todas las consolas de Nintendo. Siempre la he tenido como la compañía modelo, y como la que decidía por donde iban a seguir los videojuegos cuando ella quería. Sick 3D, Mando con cruceta, Rumble Packs… Nintendo se merece mucho en innovación, y la última jugada magistral, fue Wii : Ampliar el mercado, conseguir una consola para todos, y colocarcase la primera en la carrera de las generaciones consoleras, después de haberse llevado años a la sombra de Sony. Pero ha llegado a tal punto, que se ha pasado de la raya. A mi opinión personal a cruzado la linea que nunca debería haber cruzado, olvidarse de los que llevamos toda la vida junta a ella. Yo como Nintendero de momento y hasta nuevo aviso, me siento olvidado en post de las familias y el nuevo publico que ha recaudado, y eso… a mi parecer es una forma de ‘venderse’.
Y entre medio de todo esto llega el Wii Sport Resort y el Wii Motion Plus, y confirman mi opinion sobre el tema. Primero el Wii motion plus, un accesorio que cuesta 20 euros, y que estoy seguro que vale 3 fabricarlo. No lo he abierto para comprobarlo (lo haré, algún día os lo aseguro), pero estoy casi convencido, que dentro hay un chip, y dos conexiones guarras, que no valen el dinero a lo que lo venden. Es más, este ‘añadido’ que ahora han sacado al mercado, es lo que nos prometieron cuando presentaron el primer RedSteel, hace ya unos cuantos años. El mando ‘completo’ es lo que deberian haber sacado desde un comienzo, y no como un añadido para ‘perfeccionarlo’. Por que estoy convencido, que Nintendo sabia de sobra por aquel entonces como conseguir la precisión que ahora nos brindan, pero por componentes, o por miedo a que les saliera mal, no se arriesgaron.










